domingo, 24 de marzo de 2013

La peor humillación






A pesar de malos entendidos Alonso y yo decidimos darnos la oportunidad de salvar nuestra relación. Compartí momentos muy especiales con la familia de él y la mía. Cuando cumplimos cinco años de novios, celebramos a lo grande. En el Nevado de Toluca, pues nos fuimos a acampar allí con un par de amigos. Todo fue muy divertido y especial. En ese lugar nos prometimos muchas cosas. Una de ellas es que nos casaríamos pero primero realizaríamos los sueños y anhelos de cada uno. Estaba tan feliz…

A  finales de abril del 2012 me enteré que había pasado el examen de admisión en la UAM, yo estaba muy contenta pero a la vez un poco triste, en vista de que tenía que alejarme de mi familia y de mi novio. En mayo de ese mismo año, cuando entre a estudiar a la Universidad renté un lugar cerca del Distrito Federal, pues he vivido la mayor parte de mi vida en Toluca y me quedaba un poco retirado ir y venir. Cuando Alonso se entero de esto, no me dijo nada ni para bien ni para mal. Después de unos meses me reclamó y me dijo que había sido muy egoísta y que había pensado nada más en mí. Eso solo fue un pretexto para hacerme sentir mal, porque no fue así. Sí, las cosas cambiaron un poco ya no nos veíamos diario, pero los fines de semana que siempre iba a Toluca nos veíamos y todos los días hablamos por teléfono. Yo no veía lo grave del asunto. Yo creía que las cosas con él iban bien. Hasta hace una semana. Descubrí que me engañaba con una chica. Estaba muy enojada. Solo quería una explicación. No le importaron todos estos años que estuvimos juntos. Simplemente le valió madres mi cariño.

Después de dos días sin saber nada y sentirme muy mal. El desgraciado se dignó a buscarme. Me dijo que lo perdonara, pero que él quería mucho a la otra persona y no podía hacer nada contra eso. Fueron tantos reclamos y verdades que nos dijimos que si las escribo me llevaría mucho tiempo. Lo último que me dijo fue que nunca me quiso y que nunca le importé. Simplemente la peor humillación de mi vida. Jamás pensé que podría odiar tanto a una persona. Tomé la decisión de no hacer nada al respecto, porque sé que tarde o temprano esa persona pagará todo el daño que me hizo.

















 





 

domingo, 17 de marzo de 2013

Opte por darle otra oportunidad



Cuando Alonso y yo decidimos ser novios, a mi familia no le agrado mucho la idea. Porque una cosa era tener una amistad  y otra muy diferente ser novios. La razón que decían mis padres fue que no les agradaba que me involucrara sentimentalmente con él, en vista de que no era muy bueno en sus relaciones amorosas. A mí no me importo,entre más me cuestionaban y me lo prohibían más me aferraba y les decía que conmigo sería diferente que nos teníamos mucha confianza y que siempre nos diríamos la verdad.
Los primeros tres años fueron increíbles. Mi familia terminó por aceptar a Alonso como mi novio. Mi mamá después lo llegó a querer mucho, debido a que él era muy atento conmigo pero te soy sincera, la verdad había algo que a mí no me gustaba. Él es ingeniero industrial y en la fabrica donde trabajaba sus horarios varíaban mucho. Una semana rolaba turnos de las seis de la mañana, otra a las diez de la noche así consecutivamente. A veces ya no sabía que onda con su horarios. Eso fue un punto a su favor, pues fácilmente me engaño diciéndome días  en que trabajaba a tales horas, cuando en realidad  nunca fueron ciertas. No tarde mucho tiempo en darme cuenta, ya que los rumores no tardaron mucho en llegar. Rumores que debí creer.Me decían que salía con otra chica que yo sabía quien era. Recuerdo todas las veces que llegué a preguntarle si era verdad o no, pero claro, siempre lo negó. Me salía con cada cosa y hacía todo lo posible porque yo no creyera en eso. Ahí era el momento exacto para terminar con esa relación pero no lo hicé. Era tan grande el amor que sentía por él ,que le creía todo.
A veces pienso que solo fue miedo a estar sola o simplimente no quería demostrarles a los demás, que habían tenido toda la razón. No fue buen chico, puesto a que parentaba ser muy diferente a lo que era en realidad. En pocas palabras un mentiroso. Por mi inmadurez lo perdoné y opté por darle otra oportunidad. 
 
 

domingo, 10 de marzo de 2013

Uno de mis días más especiales

El 12 de abril del 2009 fue un día tan especial para mí, pues ya había pasado una semana de aquella horrorosa situación (la noticia de que mi mamá estaba muerta pero que  al final solo fue una horrible confusión). Ese día volví a ver a mi mamá. Ansiosa y muy contenta la esperaba en casa, por lo que había preparado una bonita bienvenida para ella. Comida, postres, regalos, y sobre todo mucho amor era lo que abundaba en mi hogar. Aún puedo recordar y sentir aquellas emociones que salían dentro de mí. Al llegar a mi casa corrí y la abrase fuertemente, al mismo tiempo le dije tantas palabras que jamás le había dicho, pues tenía otra oportunidad de decirle cuento la amaba y que ella era la razón por la cual yo día a día salía adelante y que sin ella mi vida sería totalmente un desastre.
 Todo estaba perfecto estábamos en esos momentos en que toda la familia está reunida y convive en una noche muy agradable. Eran más o menos las diez de la noche, cuando de  pronto escuchamos un mariachi ¡sí un mariachi!  Fuera de mi casa. Recuerdo las dos canciónes: “Las llaves de mi alma” y  por tu “Maldito amor” en ese momento las cosas se pusieron mucho mejor. Era Alonso estaba totalmente borracho no sabía qué hacer, pues al mismo tiempo sentía unas ganas enormes de salir y correr a abrazarlo. Decirle cuanto lo amaba y extrañaba pero a la vez sentía pena, pues me estaba haciendo pasar por una situación muy incómoda. Ya casi media cuadra se había dado cuenta de lo ocurrido. Y gritaba ¡callen a ese loco si no llamaremos a la policía!  Claro aún sigo pensando que les dio envida. Para mí fue tan romántico  que no me importo y  salí,  pues ya llevábamos un mes sin vernos por lo que yo lo extrañaba mucho. Pensaba que ya me había olvidado o que simplemente no me quería, aunque el hecho de que estuviera algo ebrío no me tenía muy contenta y no estaba del todo segura, que lo que estaba haciendo era porque realmente lo sentía o porque estaba bajo los efectos del alcohol y  no quería   que después me salieran con que  perdón es que estaba borracho. Es que esto es típico de algunos hombres que se quiere desentender de la situación y sí lo digo por experiencia. Bueno pero volviendo a mi  historia esa noche nos dijimos todo lo que realmente sentíamos. Hablamos  de que sería lo mejor si ser los mejores amigos de siempre o ser los mejores novios a partir de esa noche. Y claro era más que obvio optamos por la segunda opción.

domingo, 3 de marzo de 2013

Semejante atrocidad


Claro tenía que ser un error. La noticia que había recibido me dejo impactada. No sabía que decir o que sentir, pues mis pensamientos y sentimientos estaban totalmente revueltos. En ese momento por mi cabeza pasaban uno tras otros los recuerdos y remordimientos, que me hacían sentir culpable. Si  le hubiera preguntado, si me hubiera dicho algo, si hubiera hecho eso o aquello pero claro él hubiera no existe. Esa noticia para mí, significaba mi ruina. ¡Mi familia no sería la misma de antes! Muy desconcertada llegué a casa y con la novedad de que no había nadie. Mi preocupación aumento, pues no tenía noticias de nada. No sabía si todo era real o solo era un mal entendido. Pasaron horas, horas y horas. Hasta que sonó el teléfono y contesté:

—Bueno, quien habla.

—Hola, soy tu papá.

—Hola papa, estoy muy preocupada que pasa.

—No te asustes, todo está bien.

—Pero como va estar todo bien. Sí en la escuela me dijeron que mi mamá había muerto.

— ¡Muerto! No eso es mentira. Tú mami está bien. Sí en la mañana se sintió mal y la tuvimos que llevar al hospital. Los doctores nos dijeron que estaba un poco grave, pero que todo iba estar bien. Ellos iban hacer todo lo posible por que tu mami estuviera bien.

— Enserió no me están mintiendo. Entonces por qué me dijeron semejante atrocidad.

— Por favor no te preocupes. Tal vez hubo una confusión. Después de que llegué al hospital, yo hablé a tu escuela. La verdad estaba tan nervioso que lo más seguro es que no me entendieron nada pero tienes que creerme no te estoy mintiendo y en cuento tenga más noticias yo te marco.

—Ok papi, pero mantenme al tanto.

En ese momento de nuevo la felicidad y la alegría llegó a mi vida, pues toda había sido un mal entendido. Quería llorar, gritar, saltar, reír, bailar, quería hacer todo a la vez, pues para mí la vida volvió a tener sentido. Al mismo tiempo me habían surgido varias preguntas. ¿Por qué mi tutora había dicho semejante mentira?  ¿Por qué me dijo la noticia si no estaba tan segura de que fuera verdad? ¿Por qué si no había entendido nada mi hizo pasar por todo esto?  La  verdad es que no podía dejar de insultar  a la inconsciente de mi tutora, pues me había hecho pasar por los momentos más horribles de mi vida.